Sotomontano
El Somontano de Barbastro es una comarca aragonesa situada en el centro de la Provincia de Huesca, extendiéndose entre las sierras exteriores del Pirineo y las vastas llanuras monegrinas. Su nombre hace referencia al hecho de que la mayor parte del territorio se sitúen en el piedemonte de las sierras prepirenaicas. Los ríos más importantes que la atraviesan son el Alcanadre, el Cinca, el Ésera y el Vero.
Su economía se basa en la industria de la alimentación, la construcción y la química en Barbastro y la agricultura y la ganadería en las demás poblaciones. Es una tierra generosa, de relieves alomados y condiciones climáticas adecuadas para el desarrollo de una agricultura que obtiene excelentes aceites, verduras y afamados vinos con el sello de la Denominación de Origen Somontano.
La comarca ocupa una posición estratégica en relación con las Comunidades Autónomas vecinas de Cataluña, Navarra y País Vasco, siendo la carretera N-240, que atraviesa el Somontano de Este a Oeste, el eje principal de comunicaciones.
El territorio del Somontano destaca por la extraordinaria variedad de sus paisajes, ecosistemas y hábitats, en los que vive un destacado número de especies animales y vegetales de gran valor científico.
En el Somontano todavía es posible pasear por algunos espectaculares bosques mediterráneos, como el Carrascal de Lizana en Barbuñales. Resulta sorprendente admirar la belleza de los habitantes más ancianos de la comarca, los árboles monumentales, como son los Quejigos de Otín, la Olivera de Nadal en Colungo, las Carrasca de Lecina o la de Adahuesca.
En el sector sur del Somontano, donde domina un paisaje de horizontes abiertos, se encuentran importantes ecosistemas esteparios característicos del Valle del Ebro. Entre muelas terrosas y secos barrancos típicamente monegrinos, viven especies perfectamente adaptadas a unas condiciones muy difíciles de sequía y temperaturas extremas, como alondras, alcaravanes, ortegas y gangas.
A una extraordinaria variedad de paisajes suma la riqueza de su patrimonio cultural. Todo el territorio está salpicado de bellas construcciones y hermosos conjuntos urbanos que nos trasladan a otras épocas.
Con la reconquista cristiana se construyeron en el Somontano hermosos templos románicos (siglos XI al XIII), como la parroquial de San Andrés (en el pueblo abandonado de Nasarre), la ermita de Nuestra Señora del Castillo (Rodellar), la iglesia de San Nicolás de Bari (Alberuela de Laliena), la ermita de Treviño (Adahuesca) o el atrio, con bellos capiteles, de la Colegiata de Alquézar, todos ellos en el entorno de la Sierra de Guara. Buenas muestras de arte románico aparecen también al sur del Somontano, en el espectacular pórtico de la parroquial de La Asunción en Peralta de Alcofea, en La Blanca de Berbegal y en la iglesia de El Tormillo.
Numerosos templos se erigieron en esta comarca en el siglo XVI, coincidiendo con una época de gran esplendor. Su arquitectura sigue los cánones del gótico tardío, que cuenta con maravillosas expresiones en la parroquial de Castejón del Puente, la Catedral de Barbastro, la Colegiata de Alquézar o la de Abiego.
El Renacimiento se manifiesta en el Somontano en la decoración de templos góticos (Azara, Abiego, Castejón del Puente...) y en bellos retablos, como el de la Catedral de Barbastro (obra, en parte, de Damián Forment). También se perciben los nuevos aires del Renacimiento en algunos edificios civiles, como en el alero de la Casa Argensola y en la galería con columnas de Casa Baselga, ambas en Barbastro.
La parroquial de Barbuñales y el Santuario de Dulcis en Buera, lugar con gran tradición de multitudinarias romerías, son las más representativas muestras del Barroco del siglo XVII en la comarca, con sus yeserías de tradición mudéjar. La abundante decoración en las capillas del Santo Cristo, San Carlos y San José en la Catedral de Barbastro o las pinturas del Camarín en el Santuario de Nuestra Señora de El Pueyo, también en Barbastro, son buenas muestras del Barroco del siglo XVIII.
En el conjunto monumental de San Julián de Barbastro, junto a la Oficina de Turismo, el Centro de Interpretación del Somontano presenta el territorio al visitante. En el interior de la magnífica iglesia gótico-renacentista del siglo XVI puede disfrutarse de un espectacular audiovisual, en el que se muestra la diversidad natural, cultural y socioeconómica de la comarca. Este espacio interpretativo también está equipado con una exposición didáctica, en la que se muestran nuevos aspectos y atractivos del Somontano.
En la Catedral de Barbastro se encuentra el Museo Diocesano, donde puede contemplarse un espléndido conjunto de obras de arte sacro procedentes de diferentes parroquias de la extensa Diócesis Barbastro-Monzón. Muchas de estas piezas son originarias de pueblos hoy deshabitados o que cuentan con una escasa población. También se expone el fondo capitular de la propia Catedral.
A través de sus más de 250 piezas, es posible admirar magníficas obras artísticas, de diferentes épocas y estilos, entre las que pueden encontrarse obras de pintura, escultura, orfebrería y tejidos. Cabe destacar algunas de ellas, como la mitra de San Victorían (s.XII), el Pantocrátor de Villamana (s. XIII-XIV), busto-relicario de San Ramón y San Valero (s.XVII), capitel musulmán del s.XI...
En el conjunto de San Julián, junto al Centro de Interpretación de la Comarca del Somontano y la Oficina de Turismo, se encuentra el antiguo Hospital, que fue rehabilitado para albergar el Espacio del Vino, la sede de la Denominación de Origen "Somontano" y un punto de venta de los vinos de la comarca.
A través de un cuidado e innovador diseño de los contenidos, se muestra la riqueza y variedad de los vinos nacidos en el Somontano, así como la realidad vinícola del territorio. A través de fotografías, imágenes digitales y un espectacular audiovisual, son ensalzados los múltiples matices que esconden los excelentes vinos creados en las bodegas, con sus colores, aromas, sabores... resultado de una larga tradición y de la aplicación de las más modernas tecnologías.
La Comarca del Somontano cuenta con una larga tradición y experiencia en el cultivo de la vid y la elaboración de excelentes vinos, remontándose al siglo II antes de nuestra era. Sin embargo, fue en el siglo XX cuando se produjo el despegue definitivo del sector vitivinícola, muy especialmente gracias al nacimiento de la Denominación de Origen "Somontano" en el año 1984.
En la actualidad existen más de 4.000 hectáreas de viñedos y 20 bodegas amparadas en esta Denominación de Origen. Ello demuestra las inmejorables condiciones climatológicas y edáficas para el cultivo de la vid. El Somontano es considerado un territorio privilegiado para la obtención de vinos de indiscutible calidad que acompañan en buena armonía a la cocina más exquisita, tanto típica de la zona como la originaria de otros puntos geográficos.
En la Denominación de Origen Somontano. se elabora una amplia gama de exquisitos vinos jóvenes, crianzas y reservas de aromas intensos, paladares afrutados, vivos colores y poca graduación. Son muy apreciados en la cocina tradicional y también en la contemporánea ya que se ajustan a los gustos de los actuales consumidores, muy exigentes a la hora de degustar buenos vinos.
La tronca de navidad, los carnavales, las fiestas mayores, las romerías... marcan un ciclo festivo ancestral surgido de un compendio de sentimientos, creencias, conocimientos y pensamientos de eternidad. Las procesiones y romerías, los paloteaos, ritos ancestrales al son de gaitas y dulzainas, unen a las gentes en días y noches de fiesta. Celebraciones populares como las Hogueras de San Fabián, el Día de la Caridad, las Sanjuanadas,... son parte de una herencia en la que se diluyen los límites entre lo pagano y lo cristiano.
En días de romería la oración se hace fiesta, y en torno a las pequeñas ermitas los pueblos vecinos se encuentran. Entre ellas, cabe citar la romería al Monasterio de El Pueyo de Barbastro, al Santa María de Dulcis, a los Dolores de Naval o a La Carrodilla de Estadilla. El Somontano cuenta con un importante santuario de peregrinación en Torreciudad, una etapa en la ruta mariana que enlaza la basílica del Pilar de Zaragoza y Nuestra Señora de Lourdes, en Francia.
Pero el ingenio creador del hombre no se detiene y es por eso que han nacido nuevas iniciativas culturales, como es la representación de la Toma de Barbastro, la Morisma de El Grado, el certamen del Mayo Cultural de Barbastro o los Festivales del Somontano ligados a los vinos de la D.O.
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